22 de octubre de 2013

Sally Hansen x 3

Admiro a aquellas mujeres que a pesar de la pila de cosas que tienen que hacer, se toman un tiempito para arreglarse las manos. Ponen los dedos en remojo, se cortan y esconden las cutículas, y luego esmaltan las uñas con una facilidad y prolijidad envidiables.
 
No soy así, no tengo paciencia, no las dejo secar bien, me pinto medio dedo, no se cortar las cutículas y no le calculo bien a la lima de uñas. Pero en una de mis últimas vacaciones, como sabía que iba a tener tiempo para dedicarme a estas cuestiones, cargué en la valija algunos esmaltes, un quitaesmalte y un container de algodón. Claro, el problema era que como rara vez me hacía la manicura, los productos que llevé estaban gomosos.
 
Esos días fueron reveladores, y como en abril viajaba a Estados Unidos me permití esa excusa para traer algunos esmaltes "buenos" (a precios más razonables) y así renovar el añejado stock. Desde ese momento hasta ahora me convertí en una adicta, compro y compro, y me pinto un poco más seguido (Digamos una vez cada 15 días).

La semana pasada tuve un bautismo, y como llevé un solero negro traté de aportar color con los zapatos, accesorios y las uñas, así que decidí estrenar algunas de mis compras. Usé un trío de Sally Hansen que pueden conseguir en cualquier Farmacity o en algunas perfumerías barriales.
 


 
Primero apliqué una capa del fortalecedor Hard As Nails como base (1), luego dos manos de Xtreme Wear nº 470 Bubblegum Pink (2) y finalicé con un esmalte con purpurina de la línea Diamond Strength nº 120 Diamonds para darle un toque de brillo extra y que a la vez haga de top coat (3).

El resultado fue este:




El Xtreme wear queda perfecto con dos manos, la textura es bastante cremosa y el acabado es satinado. El Diamonds me encanta porque tiene purpurina muy finita que se esparce uniforme sobre la uña, con una mano alcanza para darle un poco de brillo a cualquier esmalte y si lo usan solo con dos capas cubre muy bien.

Las uñas quedaron bárbaras y me duraron tres días intactas. Con un quitaesmalte común pude eliminar sin problemas todo el producto de las uñas y a pesar de tener glitter salió perfecto, no es como esos que se adhieren tipo pegamento y tenés que estar refregando media hora mientras te llenás de brillos los dedos. 

¿Los precios? Si mal no recuerdo el fortalecedor me costó alrededor de $50, el Xtreme Wear $38 (Ambos en Farmacity) y el Diamonds lo compré en Estados Unidos, creo que a unos USD 4 en Walmart (ARS 26 en abril de este año), pero también lo pueden conseguir en Farmacity por aproximadamente $60.
 
Sigo en la búsqueda del esmalte que me dure una semana, ¿Lo encontraré o será un mito?